El relato está dividido en 7 partes e incluyo anotaciones que cuentan de las personas y las situaciones que
encontramos en el camino, y frases que resaltan recomendaciones. Aclaro que uso la palabra gasolinera y bomba –de gasolina- para referirme a lo mismo, ambas formas usadas en Colombia.
Lo más complicado es salir de las ciudades grandes. Buscar la salida de la ciudad hacia la autopista, tomar varios buses o metros hasta encontrar una bomba de gasolina siempre fue largo y tedioso; aunque en Varsovia no tanto; tomamos 2 buses urbanos hasta las afuera de la ciudad, como no era autopista nos paramos al costado y de ahí nuestro primer aventón.
1. Warszawa – Łęczyca. A las 2 pm. partimos
con una pareja más bien silenciosa.
2. Łęczyca – Stryków. Un señor nos dejó cerca de una autopista pero en medio de la nada. Sin ninguna idea de cuánto faltaba caminar hasta un peaje, caminamos
mucho al lado de carros y camiones pesados que al pasar dejaban el humo y un
viento polvoriento en nuestras caras. A las 6 pm habíamos hecho 123 km (por suerte en
verano oscurece tarde, más o menos a las 10 pm.).
3. Stryków – Poznań (la autopista 10 km. después de Poznań). Justo cuando empezaba a sentirme cansada de caminar con el peso de la mochila en la espalda, sin aún llegar a ningún lugar, apareció un chico en su auto rojo y nos llevó un buen tramo hasta una gasolinera en las afuera de Poznań.
4. Poznań
– Hamburgo: al anochecer salimos con un
obrero polaco que llevaba un montón de pepinos en su carro. Llegamos a las 4 am. a una Hamburgo madrugadora donde se paseaban algunos trasnochadores
callejeros. Buscamos la dirección de la casa de nuestros amigos y dormimos unas
horas.
Tener amigos y visitarlos es una buena razón para entrar a las ciudades además del interés de conocer el lugar. También hay comunidades en la red que a través de ellas puedes encontrar a alguien que esté dispuesto a hospedarte por 1 o 2 días, así que no sólo conoces gente sino que ahorras mucho en el viaje, pues en Europa el hospedaje es muy caro comparando con algunos países de Sur América y sobre todo para los colombianos -pobres- a la hora de hacer el cambio de moneda.
Tener amigos y visitarlos es una buena razón para entrar a las ciudades además del interés de conocer el lugar. También hay comunidades en la red que a través de ellas puedes encontrar a alguien que esté dispuesto a hospedarte por 1 o 2 días, así que no sólo conoces gente sino que ahorras mucho en el viaje, pues en Europa el hospedaje es muy caro comparando con algunos países de Sur América y sobre todo para los colombianos -pobres- a la hora de hacer el cambio de moneda.
- Hamburgo – Colonia. Nuestro amigo nos llevó a una gasolinera en las afueras y en 15 min. nos levantó un señor turco muy simpático. Yo dormí casi todo el viaje. Nos dejó en una gasolinera de las afueras de Colonia, luego fuimos hasta la estación de los tranvías (con un señor en su buseta con zanahorias). Por fin a las 6 pm estábamos en la estación del metro donde nos esperaba una gran amiga que sería nuestra anfitriona por 5 días. Conocimos gente amable, fuimos a fiestas, vimos películas, dimos paseos por la ciudad en días de cielo gris como los tenis que allí compré :)
Es muy importante quedarse siempre en una gasolinera, un paradero o un peaje si no estarás perdido (aunque nos pasó en 1 peaje de España que nos prohibieron el autostop), porque en Europa caminar en las autopistas es prohibido, también que paren los carros, aunque van tan rápido que ni les da tiempo. Sin embargo, es importante saber que las autopistas suelen ser la mejor opción, hay carreteras secundarias pero pasan menos carros o van a distancias cortas.
Con los alemanes funciona bien el
autostop, te llevan muchos km adelante. No obstante,
en una parte del camino entramos a las carreteras secundarias que aunque son
más bonitas, se puede ver la gente y las ciudades (entramos a Bonn y pueblos cerca), no adelantamos mucho y resultamos en medio de una calle en una
ciudad cualquiera. Allí, sin saber cómo salir a la autopista, en un lugar poco
apropiado para el autostop esperamos. De repente alguien se detiene y nos
retorna a la autopista. Era un hombre alto, bien vestido y con uñas de los pies
muy limpias.
- Colonia – Bad Nauennr-Ahrwir: un chico nos llevó 30-40 kilómetros.
- Bad Nauennr-Ahrwir – Las afueras de Koblenz: con un chico que nos dejó en un lugar retirado donde no sabíamos cómo salir a la autopista.
- Koblenz – Autopista no 5. Bomba en la autopista donde nos dejó el señor con uñas de los pies limpias.
- Bomba en la autopista no 5 – otra bomba a unos 20km antes de Freiburg. Trayecto que hicimos con un alemán joven y muy simpático que iba hasta Italia para hacer un curso de meditación.
- Al caer la tarde seguíamos en la bomba. Yo prefería dormir, así que pasamos la noche en la carpa en un campo de trigo seco ya podado que estaba al costado.
Llevar comida para el camino: latas y sopitas en sobres para las paradas largas, y si sales de una ciudad haz sándwiches para las próximas horas. El hambre ataca fuerte en cualquier momento. En Europa, a diferencia de Colombia, en los supermercados se encuentran productos de verdad súper baratos. Ej. Tesco, Lidl, etc.
- Desde la bomba de gasolina cerca a Freiburg -Montpellier. Un joven de África nos dejó en las afueras de la ciudad francesa ese mismo día al caer la tarde, en seguida caminamos hasta la casa de nuestros anfitriones. Es una ciudad pequeña con calles estrechas de cemento y sol impetuoso. Dormíamos en un cómodo sofá con la ventana abierta. Compartimos cenas con quesos franceses y un divertido partido de vóley playa. Gozamos del mar, y fue grato el reencuentro con una vieja amiga.
- Montpellier – Narbonne: fuimos con un señor que decía que hablaba español como caballo muerto. Me preguntó por el torero colombiano ¿se les ocurre de qué torero hablaba?.
- Llegamos a una bomba de gasolina en Perignan, a 20 km. Fue una espera larga debajo del sol. Por fin arrancamos con un loco en su carro deportivo que le pidió a mi pareja que conduciera. Llegamos a España a una bomba en la autopista A7, aprox. unos 20 km antes de Figures.
- Figueres – Barcelona: con un chico francés que hablaba español y se iba de vacaciones. Visitamos la ciudad y a unos amigos que viven en El Masnou -ciudad aledaña- cerca de la playa. Pasamos 3 días fantásticos; nadamos en el mar, paseamos en bicis, tomamos vinos a 1 euro, cervezas en los “Chiringuitos” (barcitos de madera en la playa).
Es importante no desesperarse por avanzar y esperar el aventón adecuado. A veces aceptábamos cualquier oportunidad de avanzar unos pocos km. y llegábamos a lugares poco estratégicos donde parecía que nos quedaríamos a vivir. Con el tiempo íbamos perdiendo ánimos por lo que decidíamos caminar a otro paradero pero el cambio no era satisfactorio. Hay que mirar el mapa para verificar en dónde están las gasolineras y preguntar a la gente si pasa por una.
- De Barcelona hasta Villanova y La Geltru, donde fuimos en un tren de cercanías, bajamos en la estación Cubelles y caminamos hasta el peaje. Eran las 3 p.m. aprox.
- Desde el peaje empezamos con un señor que nos llevó a un lugar unos 20 km después de Tarragona.
- Desde el lugar donde nos dejó el señor, adelantamos apenas 20 km hasta el peaje (lugar donde un español encargado de la Seguridad no nos quería dejar hacer autostop. Amenazó con llamar a la policía). Corrimos con suerte que una buseta con unos jóvenes nos llevó hasta la bomba cerca de un pueblito llamado l'Almadrava.
- Después ya no me acuerdo con quién fuimos hasta una bomba en la autopista Barcelona – Valencia, a 180 km. antes de Valencia, donde dormimos preocupados por un ventarrón; sentíamos que la carpa estaba en despegue de vuelo. En todo 1 día habíamos hecho poco camino.
Parece que en algunos países, por
ejemplo España, NO es fácil hacer autostop (al menos para nosotros no lo
fue).
Hasta llegar a España nuestro viaje iba rápido y sin quejas. Allí no hay costumbre
de levantar a los desconocidos de las carreteras, se dice que la gente siente miedo, algunos –nos pasó- pedían plata a cambio, y a otros simplemente no les da la gana.
- De aquella bomba empezamos a las 9 am. con un señor de algún país del Medio Oriente que nos llevó unos 20 km hasta la próxima gasolinera.
- Después conseguimos un señor que venía desde Polonia; era masajista del equipo español durante el Tour de Pologne (competencia de ciclismo). Nos llevó hasta las afueras de Valencia.
- Desde las afueras- Valencia. Un señor con su bebé que iba a un pueblo a 1 hora de Valencia nos dejó en una bomba que quedaba unos 40 km después de Valencia. Desde allá un chico pastor nos llevó otros 10 km adelante y al final terminamos caminando por una carretera secundaria cerca de un pueblo remoto que tenía el nombre “Siete Aguas”.
- Después conseguimos un aventón hasta una bomba cerca de Requena. Esperamos mucho tiempo hasta que una señora nos llevó a “la mejor” (tengo mis dudas) gasolinera para los autoestoperos en Utiel, pequeña ciudad en la que no pasaba nada. Eran las 8 p.m. y desistimos de la idea de seguir esperando. Acampamos en el patio de una casa abandonada cerca de una bomba que nos suplía de agua para beber, lavarnos lo dientes y asearnos un poco.
- El día siguiente cogimos el tren de Utiel a Madrid (20 euros por persona), pues arriesgábamos los últimos 2 días bronceándonos en las gasolineras españolas.
- En Madrid pasamos 2 días; el primero, descansando del viaje, especialmente de los 2 últimos; el segundo, despidiendo las vacaciones. Celebramos el cumpleaños de nuestro amigo anfitrión, pasamos una noche genial con sus amigos tomando cervezas en un bar y luego en una placita.
Entre cosas, considero
que hacer el viaje en autostop es mucho
más entretenido y seguro en compañía. Dicen que puede ser más
fácil que alguien te levante de la carretera si es: 1 chica, 2 chicas, 1 chico, una pareja chica-chico, 2
hombres, en ese orden. Aunque hay casos que viajan 3
personas y funciona. Por
supuesto creo que mucho tiene que ver con la suerte, tal vez con la cultura del país en el que se
está o del país de origen de los conductores.
Hablando con ellos, me decían que
miraban las caras, entonces pensé que la
apariencia sí era importante y trataba de estar y/o verme limpia, con ropa cómoda y que no
oliera mal. Sé que se referían también a la confianza que les provocara esas
caras.
En fin, sí se puede viajar a dedo en Europa, pero hay que estar preparado y saber que, por razones que ya he nombrado, se pasa mucho tiempo en las autopistas y gasolineras, a menos que se decida entrar a cada ciudad.
NOTAS
EXTRAS: GASTOS Y TRANSPORTE
(1 dolar estaba a 1850 pesos, 1 euro a $2.500)
(1 dolar estaba a 1850 pesos, 1 euro a $2.500)
El
vuelo Medellín- Madrid costó 1’300.000 pesos colombianos ida y vuelta. De Madrid a Katowice (Polonia) en
vuelo barato y luego en tren a Varsovia, también a buen precio. La
mayoría de los gastos fueron la comida, las bebidas en las reuniones, el transporte
al interior de las ciudades y para salir de ellas.
De regreso a Madrid en autostop gastamos aprox. 100 euros por persona durante 17 días. Obviamente con este presupuesto no destinábamos 20 euros c/u para tomar un tren, pero toco. Sabemos que a veces no es fácil viajar gratis, sin embargo, se puede por lo menos reducir gastos.
En Alemania,
en algunas ciudades se puede entrar al metro y a los tranvías sin
haber comprado el tiquete. En los autobuses miran el pasaje a la entrada o si
abren todas las puertas puedes meterte por las puertas de atrás. Claro que te
arriesgas a que los inspectores te multen, pero nuestros amigos alemanes dicen
que es poco probable. Los revisores pasan sólo de vez en cuando. Lo
malo es que luego de estar adentro no se está tranquilo sino pendiente de si
entran.
Aunque parece muy ingenuo los inspectores llevan uniformes así que puedes bajar en cuanto los veas. Nos contaron que en otras ciudades se camuflan entre la gente con ropa particular. También supimos que en Colonia los estudiantes tienen pasajes mensuales que les permite llevar a otra persona gratis de lunes a viernes después de las 5 p.m. y los fines de semana tiempo indefinido. Nuestra amiga nos contó que es común entrar sin pasajes y preguntar a una persona joven si es estudiante y tiene este tipo de tiquete y si puede hacer el favor de incluirnos como acompañante. Es una forma perfecta para ahorrar unos euros y viajar legal.
Aunque parece muy ingenuo los inspectores llevan uniformes así que puedes bajar en cuanto los veas. Nos contaron que en otras ciudades se camuflan entre la gente con ropa particular. También supimos que en Colonia los estudiantes tienen pasajes mensuales que les permite llevar a otra persona gratis de lunes a viernes después de las 5 p.m. y los fines de semana tiempo indefinido. Nuestra amiga nos contó que es común entrar sin pasajes y preguntar a una persona joven si es estudiante y tiene este tipo de tiquete y si puede hacer el favor de incluirnos como acompañante. Es una forma perfecta para ahorrar unos euros y viajar legal.
En España
es complicado viajar ilegal. En Madrid y Barcelona el medio de transporte más
útil es el metro y para acceder a él debes registrar el tiquete y la puerta se
abre unos segundos para que puedas pasar. En las estaciones principales en las
horas pico siempre hay vigilantes que verifican si la gente registra los
tiquetes. Por el contrario, en las otras estaciones puedes registrar un tiquete y pasar 2 personas, aunque en Barcelona especialmente si logras hacer esto a la entrada
no puedes repetirlo a la salida, pues el sistema te obliga a pasar el
tiquete nuevamente por la registradora.
En fin, si bien es posible que la gente
ingenie maneras para viajar ilegal, es muy difícil. Recomiendo comprar los
tiquetes.
En Varsovia es posible viajar sin comprar el tiquete en el metro, tranvías y autobuses, pero siempre hay riesgos de que te multen. Los revisores se mezclan entre la gente con ropa común. Los viajes son baratos (2 Zlote = 1400 pesos colombianos) y puedes cambiar de rutas con el mismo tiquete, así que recomiendo comprarlos.
Nota: Datos de Julio- agosto del 2011.
En Varsovia es posible viajar sin comprar el tiquete en el metro, tranvías y autobuses, pero siempre hay riesgos de que te multen. Los revisores se mezclan entre la gente con ropa común. Los viajes son baratos (2 Zlote = 1400 pesos colombianos) y puedes cambiar de rutas con el mismo tiquete, así que recomiendo comprarlos.
Nota: Datos de Julio- agosto del 2011.
amiga podrias darme tu correo electronico para que me respondas muchas dudas que tengo para hacer auto-stop de Bonn a Dortmund (Alemania) y de Milano a Venecia(Italia) porfavorrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr
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